Home

gerda Son decenas los periodistas que, cada año, se dejan la piel por contarnos qué sucede en los conflictos bélicos alrededor del mundo. Sólo en 2012, 67 profesionales de la información murieron mientras realizaban su trabajo en territorio hostil. Nuestra protagonista de hoy tiene el triste honor de ser la primera mujer fallecida mientras ejercía como periodista de guerra. Sin embargo, es mucho más que eso. Fue una auténtica pionera del fotoperiodismo, y, junto a su pareja, el célebre Robert Capa, puso rostros y miradas a la Guerra Civil española. Hoy nos acordamos de Gerda Taro.

PRIMEROS AÑOS

Gerta Pohorylle vino al mundo en Stuttgart (Alemania), el 1 de agosto de 1910, en una familia judía de origen polaco. A pesar de formar parte de la burguesía acomodada de la ciudad (llegando incluso a estudiar en un internado suizo), se relacionó desde muy joven con los movimientos socialistas de Stuttgart, y más tarde con los de Leipzig, ciudad a la que se mudó con su familia en 1929.

Con la llegada de los nazis al poder, Gerta se implicó de forma apasionada en la lucha anti-nazi, lo que le traería no pocos problemas. Pocos meses después, sería detenida por distribuir propaganda contra el partido de Hitler; probablemente, si su arresto se hubiese producido un poco más tarde, habría sido directamente enviada a un campo de concentración. Así las cosas, Gerta decidió poner tierra de por medio, y, a finales de septiembre de 1933, huyó a París en compañía de una amiga. Cuando las políticas antisemitas de los nazis empezaron a hacerse evidentes, el resto de la familia Pohorylle abandonó también Alemania, pero no se reencontraron con Gerta. La joven no volvería a ver jamás a su familia.

PARÍS

En la capital francesa, Gerta inició una nueva vida: encontró trabajo como secretaria del psicoanalista René Spitz, se instaló en un apartamento de la plaza de Port-Royal e hizo nuevos amigos, muchos de ellos también implicados en la lucha antifascista. Entre ellos se encontraban el músico Alfred Schmidt-Sas, quien la introdujo en los círculos antifascistas franceses, y que sería asesinado por los nazis en 1943; y también el fotógrafo Fred Stein y la esposa de éste, Liselotte, que la alojarían en su casa de la rue Colaincourt en 1935, y con los que realizaría sus primeros pinitos en el mundo de la fotografía.

Pero sería a través de otra amiga suya, Ruth Cerf, que Gerta conocería a una de las personas más importantes -si no la más importante- de su vida: un judío húngaro, tres años menor que ella, llamado Endre Ernö Friedmann. El joven, fotógrafo de profesión, había conocido a Ruth en un café de la ciudad, y la convenció para que posara para él en una serie de fotografías tomadas en un parque de Montparnasse. Parece que Ruth no se fiaba demasiado del chico, y le pidió a Gerta que la acompañase a la sesión fotográfica.

En algún momento del verano de 1935, Gerta y Endre (o André, como le llamaban sus amigos parisinos) se enamoraron, y la joven abandonó la casa de los Stein para irse a vivir con André, para el que además ejercía como asistente personal, y quien le enseñó todo lo que sabía sobre el mundo de la fotografía. Poco después, Gerta conseguiría trabajo en Alliance Photo, como asistente de la fotógrafa Maria Eisner. Durante meses trabajaría codo a codo junto a Eisner y a André, hasta que, a principios de 1936, consiguió ser acreditada como fotoperiodista para la agencia holandesa ABC Press-Service.

Gerda Taro y Robert Capa en París, 1936

Gerda Taro y Robert Capa en París, 1936

Gerta y André habían conseguido sus acreditaciones, pero pronto comprobaron que el trabajo como fotoperiodistas escaseaba, y más en el mundo freelance. Así las cosas, ambos trazaron un plan: crearon un personaje, un prestigioso fotógrafo americano, que les permitió vender las fotos que ambos realizaban de forma mucho más fácil que bajo sus propias identidades. El nombre que eligieron para su personaje fue el de Robert Capa.

El secreto no se mantuvo durante mucho tiempo, pero para cuando todo se supo, Gerta y, especialmente, André, se habían labrado una buena reputación profesional. André decidió mantener el pseudónimo de Robert Capa, ya que lo consideraba más comercial, y ése es el nombre con el que ha pasado a la historia como el fotógrafo de guerra más importante del siglo XX. Gerta, por su parte, decidió tomar también un pseudónimo, y a partir de entonces firmaría sus fotografías con el nombre de Gerda Taro, en honor al artista japonés Tarō Okamoto.

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

El 17-18 de julio de 1936, se producía el alzamiento militar que dio inicio a la Guerra Civil en España. André y Gerta (o Robert y Gerda, como ya eran conocidos) no perdieron un segundo, y unas semanas más tarde ya estaban en tierras españolas, cubriendo el conflicto para la agencia Vu. En Barcelona, Gerda retrató los preparativos para la defensa de la ciudad, incluyendo a las milicianas que se entrenaban en las playas.

Después de Barcelona, la pareja (acompañada de otros fotoperiodistas como David Chim Seymour, uno de los grandes colaboradores de Capa) pasó por Aragón, y luego brevemente por Madrid, hasta recalar en el frente de Córdoba. Allí, el fotógrafo húngaro tomaría su imagen más famosa: Muerte de un miliciano. La instantánea, realizada el 5 de septiembre de 1936 en la localidad de Espejo, se ha convertido en una de las fotografías más célebres, no ya de la Guerra Civil española, sino de todo el siglo XX.

Muerte de un miliciano, Robert Capa, 1936

Muerte de un miliciano, Robert Capa, 1936

Poco después, la pareja regresó a París, y, tras un breve paso de Gerda por Nápoles, donde visitó a su amigo Georg Kuritzkes, regresaron a España a principios de 1937. Bajo la firma Capa & Taro, la pareja publicó una serie de fotografías en varios medios franceses, de las que destacan las publicadas en Regards, el 18 de marzo de 1937. Gracias a ellas, Gerda empezó a obtener un cierto renombre por sí misma, y no como agregada al trabajo de Capa. A nivel personal, en cambio, las cosas no iban también: Gerda había rechazado la proposición de matrimonio de Robert, algo que éste no se tomó demasiado bien. A principios de marzo, Capa regresó a París, dejando sola en España a Gerda.

La joven fotógrafa, bajo contrato con el periódico Ce Soir, publicaría varias fotos en solitario, bajo la firma Photo Taro. Durante sus semanas en solitario, cubrió la victoria contra las tropas de Mussolini en Guadalajara, así como los frentes del Jarama y de Valencia. Además, entró a formar parte del círculo de intelectuales antifascistas que capitaneaba el mismísimo Ernest Hemingway; entre sus amistades, se contaban, además del propio Hemingway (cuya tercera esposa, Martha Gellhorn, fue también una famosa corresponsal de guerra de la época), gente del renombre de George Orwell o André Malraux.

En abril, Gerda y Robert se reencontraron de nuevo en París, y para mediados de mayo habían regresado a la contienda española. Sin embargo, mientras Capa se dirigía a Bilbao, Gerda regresó a Valencia, donde retrató los bombardeos sobre la población civil. Profesionalmente, aún les quedaba una gran obra que realizar juntos, y ésta llegaría a finales del mes de mayo, cuando ambos se reencontraron en Segovia. En el puerto de Navacerrada, Robert Capa y Gerda Taro pusieron imágenes a la ofensiva republicana que, años más tarde, su amigo Hemingway relataría en su novela Por quién doblan las campanas.

Camilleros republicanos en el puerto de Navacerrada, Gerda Taro, 1937

Camilleros republicanos en el puerto de Navacerrada, Gerda Taro, 1937

Durante el mes de junio, Robert y Gerda pasaron por buena parte de la geografía española, desde Madrid a Valencia (donde fotografiaron los funerales del general republicano Pavol Lukács), pasando por Córdoba. En julio, Robert regresó a París, y Gerda se quedó para cubrir la batalla de Brunete; gracias a las fotografías de Gerda Taro, se demostró que, aunque el bando franquista aseguraba que la zona había sido conquistada, en realidad era todo lo contrario: el ejército republicano los había obligado a retroceder. Su serie de fotografías sobre la batalla de Brunete la convirtió en una celebridad, y de repente todos los medios de comunicación querían contar con su trabajo. Apenas le quedaban tres semanas de vida.

MUERTE Y RECUERDO DE GERDA TARO

A mediados de julio de 1937, Gerda regresó brevemente a París, donde pasó el Día de la Bastilla junto a Robert. Sería la última vez que se vieran. A los pocos días, Gerda regresó a España acompañada del periodista canadiense Ted Allan (quien luego afirmaría haber sido amante de Gerda durante su estancia final en España). La Pequeña Rubia, como era conocida, regresó a Brunete para cubrir la retirada del ejército republicano en compañía de Allan. Allí tomaría sus últimas fotografías.

Soldados republicanos, batalla de Brunete, Gerda Taro, 1937

Soldados republicanos, batalla de Brunete, Gerda Taro, 1937

El domingo 25 de julio, Gerda y Allan se vieron atrapados en la retirada aterrorizada del bando republicano. En pleno bombardeo, Gerda siguió fotografiando lo que sucedía a su alrededor, subida al estribo del coche del general Walter. En el caos de la retirada, uno de los tanques republicanos perdió el control, impactando contra el vehículo y llevándose por delante a la fotógrafa. Gravemente herida, fue trasladada al hospital inglés de El Goloso, en El Escorial, donde falleció al día siguiente. Le faltaban seis días para cumplir 27 años, y sólo uno para la fecha asignada para su regreso a París.

Noticia de la muerte de Gerda Taro

Noticia de la muerte de Gerda Taro

La intelectualidad de izquierdas del momento lloró la muerte de quien se había convertido en una heroína del movimiento antifascista. El escritor Paul Nizan acompañó el ataúd con los restos mortales de Gerda hasta París, donde el Partido Comunista Francés organizó un multitudinario funeral. Decenas de miles de personas acompañaron a la fotógrafa a su lugar de reposo final, en el parisino cementerio del Père-Lachaise; entre ellos, se encontraban Chim Seymour, Ted Allan, y, por supuesto, Robert Capa. El célebre fotógrafo selló el recuerdo de quien había sido su pareja, y jamás volvió a hablar de ella en público, excepto en la dedicatoria de su recopilatorio fotográfico Death in the Making.

Dedicatoria a Gerda Taro en Death in the Making, de Robert Capa

Dedicatoria a Gerda Taro en Death in the Making, de Robert Capa

Después de su muerte, la figura de Gerda Taro empezó a desdibujarse, engullida por las gigantescas proporciones que adquirió Robert Capa. Convertido en una auténtica celebrity tras sus fotografías del desembarco de Normandía y de la liberación de París tras la Segunda Guerra Mundial, Capa llegó a recalar en Hollywood tras los pasos de una de sus más famosas amantes, la actriz sueca Ingrid Bergman. En 1954, con sólo 40 años de edad, Robert Capa murió en el frente de la Primera Guerra de Indochina.

No ha sido hasta muy recientemente que Gerda Taro ha empezado a ser reconocida como algo más que “la compañera sentimental de Robert Capa”. Varias exposiciones sobre su obra han recuperado el trabajo de una mujer tremendamente valiente, que creyó que las imágenes pueden cambiar el mundo, y que peleó por ello hasta su último aliento.

BIBLIOGRAFÍA

  • Kershaw, Alex, Blood and Champagne: The Life and Times of Robert Capa, Da Capo Press, Boston, 2004
  • Maspero, François, Out of the Shadows: A Life of Gerda Taro, Souvenir Press Ltd., London, 2008
  • Olmeda, Fernando, Gerda Taro, fotógrafa de guerra: el periodismo como testigo de la historia, Debate, Barcelona, 2007
  • Young, Cynthia & Balsells, David, The Mexican Suitcase: The Legendary Spanish Civil War Negatives of Robert Capa, Gerda Taro and David Seymour, Steidl, Göttingen, 2010

2 pensamientos en “Gerda Taro

  1. Muy buen artículo, excelente wordpress, me parece muy interesante resaltar a las mujeres en la historia, de hecho espero hacer mi tesis de ello. Espero eches un vistazo a mi página

    Un saludo.

  2. Pingback: Gerda Taro – fotógrafas pioneiras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s